APUNTES DEL CLÁSICO

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El Clásico enfrenta a dos de los mejores equipos del mundo. El duelo no será decisivo –el vencedor será líder con una diferencia mínima-, pero puede ser un punto de inflexión para dos conjuntos que han alternado fases brillantes y mediocres. Real Madrid y Barcelona representan dos concepciones diferentes del fútbol, dos estilos antagónicos cuyos límites se han difuminado en algunos momentos de la temporada. El Madrid ha sumado a su brutal contragolpe la capacidad de controlar los partidos a través de la posesión. En su mejor momento de la temporada, el centro del campo formado por Kroos, Modric, Isco y James dominaba y ganaba los partidos a través de la combinación, si bien mantenía su gusto por el contraataque. Sin embargo, en la última fase de la temporada, con las bajas de Modric y James, el Madrid ha perdido imaginación y se ha visto obligado a recurrir a su arma más natural. Del mismo modo, en algunas fases el Barcelona ha renunciado al juego horizontal, a posesiones largas que permitan al rival encerrarse. Lo ha hecho en favor de su delantera, tal vez la mejor del mundo en ataque posicional, pero imparables con espacio.

La defensa del Madrid parece más segura. Incluso en los peores partidos del equipo de Ancelotti, cuando el rival le creaba ocasiones con facilidad, el principal problema no estaba en los defensas, sino tal vez en la poca ayuda que ofrecían los delanteros y en la superioridad del contrario en el centro del campo. Carvajal ha dado un paso al frente esta temporada. Su enfrentamiento con Neymar, al que defendió muy bien en la primera vuelta, será una de las claves del partido. Ramos y Pepe forman una de las parejas de centrales más sólidas del mundo. Son los líderes naturales del equipo. Marcelo será fundamental para sacar el balón jugado y para crear desequilibrios. Las mejores jugadas del Madrid suelen nacer en el costado izquierdo, en combinaciones del brasileño con Isco, Benzema o Cristiano. Sin embargo las caídas de Messi a la banda derecha pueden limitar sus incoporaciones.

En el Barcelona, Piqué pasa por su mejor momento en años. En sus enfrentamientos contra el Madrid su actuación siempre ha sido un factor determinante. Se ha medido a Cristiano Ronaldo con diferentes suertes. A su lado, estarán Mathieu o Mascherano, dependiendo de si finalmente Luis Enrique arriesga y Busquets juega de inicio. El francés promete fortaleza en los balones aéreos y potencia para sostener un sprint a los velocistas del Madrid. Mascherano es la anticipación y la lectura del juego, algo importantísimo en los Clásicos. Dani Alves y Jordi Alba son dos laterales incansables que siempre ofrecen un apoyo, o doblan a su extremo en busca de la línea de fondo. El Madrid tratará de aprovechar los metros que se creen a sus espaldas, especialmente en el caso del brasileño, con menor rigor táctico.

El centro del campo del Madrid explica la amplitud de recursos con los que cuenta el equipo de Ancelotti. Su duelo con la media blaugrana definirá el partido: los dos equipos querrán imponer su juego, y el que pierda el balón deberá decidir si presiona o espera. Los papeles ahora pueden intercambiarse. El Madrid sabe hacer de Barça, y el Barça de Madrid.

Real Madrid CF v FC Barcelona - La Liga

Busquets podría volver al equipo, recuperado de su esguince de tobillo, con lo que la circulación del Barcelona ganaría fluidez. Su grado de inspiración en la salida de balón y en la lectura de los espacios siempre ha sido otro elemento vital en los Clásicos. Mascherano puede ser un fantástico sustituto, sobre todo en un partido en el que su equipo no tendrá el balón en algunas fases del partido y deberá correr para recuperar. En el Madrid, Kroos volverá a ser el eje, después de su primera jornada de descanso de la temporada, justo antes de un partido que se presume exigente. Él y Busquets son los jugadores que más pases realizan en la liga. El alemán, además de ser el responsable del primer pase del Madrid, deberá vigilar su espalda, terreno en el que Messi suele disfrutar.

Iniesta e Isco tienen algunas similitudes: ambos son malabaristas del balón, expertos en esconderlo y hacerlo aparecer en el lugar menos esperado. Isco es uno de los favoritos de la afición madridista; no solo porque algunos vean en sus regates algún gesto que les recuerde a Zidane, no solo por su capacidad de sacrificio por el bien del equipo, sino por su personalidad para pedir el balón en los momentos clave. Muchos consideran que Isco será el relevo de Iniesta en la selección, pero incluso en sus mejores días, al malagueño le falta algo de la presencia del manchego, de su capacidad para gobernar los partidos, de la trascendencia de cada una de sus intervenciones. En el encuentro del Bernabéu, Isco completó un gran partido y el balón que robó a Iniesta en el 3-1 fue para muchos un símbolo del recambio generacional. Desde entonces el nivel de Iniesta ha mejorado mucho. Su función en el juego ha cambiado. Ha retrasado su posición en el campo, pero a medida que avanza la temporada su importancia en el equipo crece. Además acostumbra a alcanzar su mejor nivel en el momento decisivo de la competición.

Modric y Rakitic completarán el centro del campo del Madrid y del Barça. Los dos croatas son fundamentales para sus equipos, que sin su presencia han perdido recursos. La recuperación de Modric es la mejor noticia para el Madrid en las semanas previas al Clásico. Es un futbolista único y uno de los responsables de la versatilidad del ataque blanco. Rakitic no tiene tanta presencia como su compatriota. Su entrada en lugar de Xavi ha hecho que su equipo pierda algo de control de balón, algo de pausa. En su lugar, el croata aporta más capacidad de trabajo y llegada. Es un jugador complementario, pero con él el Barça es más competitivo. En las grandes victorias de la temporada, Rakitic siempre ha estado presente.

Las opciones de las delanteras dependerán en gran medida de la pelea en el centro del campo. La línea de ataque del Madrid tiene menos recursos y se siente más cómoda cuando puede jugar a la carrera. Cristiano y Bale, las dos perlas del proyecto de Florentino, son jugadores demoledores cuando encuentran las condiciones favorables, gracias a su poderío físico. Aunque su 2015 está siendo gris, en el Clásico pueden encontrar espacios y ser decisivos. Cristiano está en un mal momento: enfadado con sus compañeros, con la afición, con la prensa y consigo mismo, poco claro en el juego y de cara a gol. Sin embargo hace un tiempo que el Barça se le da bien. En el Camp Nou le gustaría poder correr y aprovechar su velocidad para encarar a Piqué. El Clásico es una oportunidad inmejorable para reponerse y dar la vuelta a la situación.

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Suárez y Benzema son jugadores muy diferentes: el pundonor y la ambición frente a la sutileza y la magia. Sin embargo, ambos ejercen de nueve en un equipo en el que no son los grandes goleadores. Su aportación al equipo va más allá de los goles que marcan. Suárez completará en el Clásico su primera vuelta con el Barcelona y se ha integrado en el equipo: pelea, presiona y se desmarca sin descanso. Siempre tiene el gol en la cabeza y su entendimiento con Messi y Neymar no ha dejado de mejorar. Benzema no aporta el trabajo de Suárez, ni le recorre esa especie de furia interna que sacude al uruguayo. El francés posee el talento de los mediapuntas y el acierto de los delanteros. Combina con los laterales y con los medios, y conserva el instinto asesino para llegar al remate. Aunque se le acusa de frialdad, suele rendir en las citas importantes y ha jugado muy buenos partidos frente al Barça, al que le ha marcado 7 goles.

Neymar llega al Clásico como tercer máximo goleador del campeonato, a pesar de su sequía goleadora en Liga. Su temporada está siendo bastante buena, aunque a veces no elige bien los regates y pierde demasiados balones en zonas intermedias. Ha entendido a la perfección el juego de Messi y eso le permite disponer de oportunidades con frecuencia. El argentino será la clave definitiva del partido. Las opciones del Madrid pasan por pararle, por limitar el juego que genera. Las del Barça porque Messi esté inspirado e interprete ese papel de jugador total que reclamó en la eliminatoria frente al Manchester City. En cualquier caso, es difícil imaginar una victoria culé sin que Messi sea determinante.

El Clásico llega cuando todavía quedan muchas jornadas para decidir los títulos. No resolverá el campeonato pero puede suponer un cambio en las tendencias que marcan esta liga, que parece moverse por oscilaciones en las que el nivel de los dos grandes dibuja un par de curvas opuestas.

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Diego Rodríguez Gascón

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Fotos: aporelmundial.com   sifutbol.com   peru.com

EL BARCELONA SOLO CUMPLE

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El Barcelona llegaba a su estreno en Champions con el colchón de sus tres victorias en liga. Jugaba ante el Apoel, en teoría el rival con menor cartel en un grupo que protagonizan los culés y el Paris Saint Germain. Y el equipo de Luis Enrique presentó un once lleno de canteranos, realizando hasta nueve cambios respecto al partido ante el Athletic del pasado sábado.

Luis Enrique puso a jugar a futbolistas de la casa como Samper, Bartra o Sergi Roberto y recuperó a los tocados Ter Stegen, Adriano y Alves. Munir sigue participando y más allá de su olfato (ayer no tuvo muchas oportunidades) mantiene una gran intensidad en la presión, liberando al resto de los delanteros. Neymar jugó de inicio por primera vez en la temporada y su conexión con Messi fue la mayor de las atracciones del equipo, aunque le faltó la contundencia necesaria para marcar.

La inercia de un buen inicio no fue suficiente para abrir una defensa cerrada, tan poblada a la hora de cerrar espacios como eficaz en las ayudas. El Apoel defendió por acumulación pero con mucho acierto. El Barcelona se perdió en posesiones intrascendentes, generó un embudo alrededor de la frontal y sus llegadas solo vinieron de la mano de la sociedad Messi-Neymar. Los dos estiletes blaugranas fueron los únicos capaces de desestabilizar a un rival bien armado. Pese a ello, se buscaron en exceso, adornaron la jugada y no finalizaron bien en el remate. El portero del Apoel, Urko Pardo, formado en la cantera culé, fue uno de los más destacados del conjunto chipriota y lució en un gran escenario.

El equipo de Luis Enrique estuvo lento en la circulación y sin inspiración en el último pase. Le faltó profundidad por las bandas y sus mejores oportunidades llegaron a balón parado. En la primera, Messi disparó desde la frontal y Urko Pardo evitó el gol con una buena estirada. En la siguiente jugada, nuevamente Messi botó una falta con un efecto traicionero. El balón llegó a Piqué y el central batió de cabeza al portero (1-0, minuto 28). Lo que antes era una de las asignaturas pendientes del Barcelona, el juego a balón parado, se ha convertido en un arma más para los culés. La pizarra de Luis Enrique parece ofrecer más soluciones que la de sus predecesores.

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El cambio en los banquillos ha generado un clima de buenas sensaciones en la Ciudad Condal. El equipo cuenta todos sus partidos por victorias y aún no ha recibido un solo gol. Luis Enrique ha conseguido elevar el nivel competitivo de la plantilla gracias a la inversión en fichajes y a una cantera prácticamente inagotable. Además el técnico asturiano ha dotado al equipo de mayor mentalidad ganadora y solidez defensiva. Ha recuperado a Messi en el apartado físico y el 10 parece más implicado tanto en el juego como en la recuperación. A ello se suma su sociedad con Neymar y la irrupción de Munir. El técnico asturiano ha apostado por un estilo reconocible (prueba de ello es que algunos de los canteranos que jugaron el primer partido de Champions no tenían ficha del primer equipo) y parece hacer las alineaciones solo en función del estado físico de sus jugadores y de las posibilidades que ofrece el rival, sin atender a los nombres. Luis Enrique ha empezado a introducir una serie de variantes tácticas con el fin de evitar ser previsible ante rivales cerrados y ha impuesto sus principios en un vestuario con muchos pesos pesados.

Sin embargo, en la noche de ayer, se estrellaron ante un rival bien trabajado en lo táctico. El equipo catalán mostró algunos vicios del pasado: poca verticalidad en el juego, imprecisión en las combinaciones rápidas y falta de puntería en las ocasiones más claras. Renunció a las bandas y cayó en la trampa que había preparado el equipo de Giorgios Donis. Es posible que las mejores noticias del equipo llegaran, paradójicamente, sin el balón, con un Barcelona rápido en la presión y en la recuperación.

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El control del juego no se pudo traducir en mayores ocasiones y el conjunto catalán solo fue capaz de sorprender al rival subido a la mochila, llena de talento, de Messi o de Neymar. Al final, sin acierto a la hora de firmar la sentencia, el Barcelona vio como el Apoel se acercaba a la portería del inédito Ter Stegen. El portero alemán recuerda a Neuer en la suficiencia con la que se posiciona como libre de su equipo y supo estar preparado en el momento oportuno. Iniesta dejó buenos detalles cuando entró al campo y Sandro sustituyó a un tímido Munir. Neymar y Messi tuvieron el segundo en dos pinceladas y, tras fallar sendas oportunidades, el Barcelona acabó pidiendo la hora. Usó el balón como instrumento defensivo y no como medio para doblegar al rival.

Antes de que sonara el pitido final los chipriotas disfrutaron de un par de contragolpes en los que solo su inocencia les impidió plantarse ante Ter Stegen. Finalmente el portero alemán intervino atajando un lanzamiento de Manduca, el mayor peligro del Apoel

El Barcelona consiguió una victoria importante en un partido mucho más complicado de lo que se esperaba, con un gol de un Piqué cuestionado, que busca realzar el vuelo. El Apoel, por su parte, mostró que su cartel de cenicienta era más bien ficticio y puede ser capaz de pelear en el grupo. El equipo chipriota supo replegarse en su campo y anuló a un rival que debe aspirar a todo.

Al Barcelona de Luis Enrique le faltó continuidad en el juego y más registros ofensivos. La variación de piezas no dio lugar a mayores recursos en ataque y la apuesta de los canteranos generó más ilusión al principio del partido que satisfacción al final del mismo. El equipo ganó pero se fue con la sensación de haber perdido la ocasión de brindar una victoria más holgada a su afición. Solo la irrupción del prometedor Samper, una nueva versión del cuatro de la escuela blaugrana, despertó a la grada en una noche que prometía ser mucho más luminosa.

Por Jorge Rodríguez Gascón.

Foto 1: http://www.footballineup.com

Foto 2: http://www.footballineup.com

Foto 3: http://www.theguardian.com

LOS PROTAGONISTAS DE LA PRIMERA FASE

-Once ideal del Mundial:

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(*) Otros de los destacados del Mundial son: James Rodríguez, Müller, Van Persie, Jackson Martínez o el portero costarricense Keylor Navas.

(*) Messi y Cuadrado no juegan en la posición asignada. Pero les he fabricado un sitio, en el que pueden jugar, para que tengan hueco en el mejor once de la primera fase.

-Las revelaciones del Mundial:

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-Las grandes decepciones del Mundial:

1028550_World_Cup_2014_Team (2)

(*) Los delanteros Suárez y Ballotelli comenzaron bien la competición e hicieron buenos partidos al inicio. Pero han sido señalados por motivos diferentes. El italiano acabó siendo intrascendente en el juego de la azzurra y la afición empieza a perder la paciencia con él. Y el uruguayo mordió a un rival por tercera vez en su carrera y ha sido suspendido 4 meses. Su indisciplina parece haber condenado a la celeste y ha decepcionado a sus seguidores.