ANFIELD Y LA ÉPICA DEL FÚTBOL INGLÉS

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En Inglaterra se vive el fútbol de manera especial. El público está más cerca de los jugadores, los estadios se llenan a rebosar y los cánticos de los aficionados suenan más fuerte que el silbato del árbitro o el ruido de la megafonía. El estilo de la Premier también permite que los partidos sean más dinámicos. Se señalan menos faltas, el juego es más directo y los encuentros se abren con mayor facilidad. Los equipos se construyen a la carrera y parece que el nivel competitivo de la liga es mayor. Los grandes pierden más puntos a lo largo de la temporada y hay más candidatos al título que en el resto de las ligas. Y, por tanto, es lógico que en cada jornada haya partidos entre rivales directos. Es un fútbol más rápido, con muchas alternativas, en el que los equipos son más poderosos físicamente y el talento decide los partidos.

La Premier es además la liga que más ha invertido en este período de fichajes con 960 millones. El Manchester Unided de Van Gaal es el equipo que más ha gastado (187 millones) pero tras su victoria de ayer ante el Hull City sólo es séptimo en la clasificación. De los teóricos aspirantes, el Chelsea es el equipo más sólido de la competición: es líder en solitario y solo ha cedido un empate, le sigue el Manchester City de Pellegrini a 5 puntos y el Arsenal de Wenger a 6. El Manchester United se ha dejado 10 puntos en 6 jornadas y el Liverpool 11. Las revelaciones de la competición son el Southampton de Koeman, que marcha segundo a 3 puntos del Chelsea de Mourinho, y el Swansea de Garry Monk, empatado a puntos con el Arsenal.

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Anfield Road representa la magia de la Premier como ningún otro campo. Su himno “You´ll never walk alone” se ha convertido en un ritual de culto al fútbol. Y nada mejor que el rival de su ciudad para medir el canto de Anfield. El Liverpool se enfrentó al Everton de Roberto Martínez en un duelo bonito e igualado, que se desarrolló cumpliendo los tópicos del fútbol inglés: el rugido de la grada, dos aficiones enfrentadas desde el respeto, un permanente intercambio de golpes y un fútbol alegre y vital. El equipo de Brendan Rogers quiso llevar la iniciativa y generó más oportunidades. El eléctrico Sterling desbordó por el costado y no atinó Ballotelli, que estuvo en boca de gol en un par de ocasiones. Tim Howard detuvo un cabezazo de Lallana y el Everton respondió a la contra. El conjunto de Roberto Martínez aguantó el empuje de los reds y buscó a Lukaku en largo. El belga es un delantero corpulento, hábil con el balón e inteligente en el juego. Recibe de espaldas, da aire a sus compañeros, se asocia y dispara. Mignolet tuvo que intervenir en varios lanzamientos lejanos de Lukaku y de McGeady, que salió en sustitución del lesionado Mirallas. Tras la reanudación Sterling y Alberto Moreno hicieron sufrir a Hibbert y el equipo de Brendan Rodgers mereció adelantarse. Ballotelli forzó una falta al borde del área a la hora de partido. El delantero italiano se acercó para pedir el balón pero Steven Gerrard, que le había cedido los dos anteriores, ya se había adjudicado el lanzamiento.  Su disparo se elevó por encima de la barrera y se incrustó en la portería de Tim Howard (1-0). El gol del capitán se celebró con entusiasmo en Anfield Road y todo parecía indicar que sería el tanto de la victoria en el derbi de Merseyside. Posteriormente Ballotelli[1] perdonó la sentencia en otra gran acción de Sterling.

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En los últimos minutos el Liverpool renunció al segundo gol y se protegió en exceso. El Everton se acercó al área, más por inercia que por convicción. Y cuando ni el más optimista de los Toffies creía en el empate, llegó el gol de Jagielka. En una jugada larga en el descuento, el Liverpool no fue contundente en el despeje y el balón quedó botando al borde del área. Jagielka midió los tiempos y soltó un disparo precioso a la escuadra. El balón se fue alejando de Mignolet y su estirada solo sirvió para embellecer el gol.

Cuando Anfield celebraba una victoria importante en un partido especial, con un gol de su gran capitán, el central del Everton marcó el gol más bello de su carrera. El empate cambió el guión en el último momento, en un giro muy propio de la Premier. Inglaterra es la cuna del fútbol y eso le otorga cierta inclinación a la épica.

Por Jorge Rodríguez Gascón.

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Foto 1: Alex Livesey/Getty Images. Foto 2: http://www.thisisanfield.com. Foto 3: Getty Images

[1] Los aplausos a Ballotelli muestran que Anfield es un lugar especial. El italiano es un delantero de calidad y buenos movimientos pero que tiene un carácter conflictivo y se implica poco en sus equipos. Sin embargo, desde que ha llegado al Liverpool ha variado en algunos aspectos su juego. Pese a que no está teniendo suerte de cara a puerta, es un futbolista más sacrificado y voluntarioso. Ante el Everton protagonizó algunas acciones defensivas de mérito y no paró de buscar posiciones de remate. Por ello fue ovacionado por un público que valora el compromiso de sus jugadores. Incluso cuando no están del todo acertados.

Previa: Argentina vs Bélgica

Argentina vs Bélgica

(Estadio Nacional de Brasilia, Brasilia. 5 de julio, 18:00 h)

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Argentina. Estrella: Messi. Llega a los octavos de final después de estar al borde del abismo ante Suiza. En la prórroga, apareció para asistir a Di María y se mide en cuartos a una selección al alza. Lleva 4 goles y ha participado en 6 de los 7 tantos que ha marcado su selección. Nadie ha sido tan decisivo como él en el Mundial. De su estado de ánimo y de sus grandes momentos depende toda Argentina. Si se ofrece, presiona y hacer por jugar, esos momentos que deciden partidos llegarán de la mano. Si vuelve a aislarse en su mente, solo tendremos destellos de un jugador irrepetible, que más que un futbolista parece una estrella de baloncesto, solo presente para marcar la canasta decisiva. Se medirá a Courtois, su gran antídoto esta temporada.

Bélgica: Estrella: Hazard. Eden Hazard lidera una generación prometedora para los belgas. Es un futbolista de excelente trato con el balón, rápido y desequilibrante. Ha dado asistencias decisivas y ha aparecido en los momentos importantes. Aún así, como las grandes estrellas del campeonato, tiene cierta tendencia a desconectarse del partido. Ante Argentina, debe dar un paso al frente y asociarse con De Bruyne. La albiceleste es vulnerable y las opciones belgas pasan por ser un equipo agresivo y atrevido, con Hazard como director de orquesta.

Claves del partido:

  • La inspiración de Messi. Es siempre una incógnita, pero la versión que veamos del 10 será decisiva en el marcador. Su implicación en el juego es fundamental: si muestra ambición, corre en la presión y se integra en la circulación, Argentina ganará muchas opciones en el partido. Su actitud es determinante en el juego y es capaz de contagiar a un equipo plano, sin imaginación en el medio. La defensa belga, con Kompany al mando, deberá tratar de aislar a Messi del juego. Las ayudas de los medios, Witsel y Fellaini, y de los laterales, Vertonghen y Alderweirelend, serán fundamentales para parar a La Pulga.
  • Segundas espadas. Bélgica es un equipo con múltiples recursos y tiene un puñado de futbolistas que pueden cambiar el encuentro. Al habilidoso Hazard, se suma el prometedor de Bruyne, el bombardero Witsel, el atrevido Mirallas y el gigante Fellaini. Además es un equipo con variantes y Willmonts puede formar con un delantero de seda como Origi o con un tanque como Lukaku. En el banquillo esperan, además, futbolistas de calidad como Mertens, Dembelé o Januzaj. Argentina, en cambio, es un equipo con menos opciones. Solo Di María (un futbolista hiperactivo, de eslalon infatigable) acompaña a Messi a la hora de desequilibrar partidos. Ante la ausencia de Agüero, de los delanteros Higuaín y Lavezzi se espera más bien poco.
  • Fidelidad al estilo. Bélgica debe mostrar atrevimiento y jugar a hacer daño a Argentina. Equipos de menor nivel han mostrado la fragilidad de la albiceleste y los belgas tienen capacidad para hacer temblar a su defensa. Debe mantener su fidelidad al juego asociativo, no especular, y aprovechar sus oportunidades. Si Bélgica no teme a Argentina (sus jugadores ya han afirmado que jugarán sin miedo) la selección de Sabella sufrirá en Brasilia.