EL INDOMABLE IAGO ASPAS

iago aspas rtve

“Yo estaba en la grada aquel día y aplaudí la entrada de Vagner a Tristán. Fue una clara provocación”. Iago Aspas (Moaña, Pontevedra, 1987) se refería a la victoria del Deportivo en Balaídos en la temporada 2005/2006. Aspas, celtiña convencido desde la cuna, tenía en aquel partido 10 años. Acababa de cumplir su primera temporada en las categorías inferiores del Celta y acudía al campo con regularidad. Con 12 años formó parte de uno de los mejores equipos alevines de la historia del club, al que se conocía como el Dream Team, un apodo que parece inagotable en el mundo del deporte. Aspas era el goleador del equipo y dicen de él que siempre tuvo claro que iba a llegar al primer equipo. Allí coincidió con otro profesional: Jonathan Pereira, un jugador menudo y escurridizo que ha recorrido los campos de Primera. Aspas era una de las grandes promesas de la cantera de Balaídos, aunque pronto mostró los síntomas de un carácter rebelde y complicado. Era un futbolista hábil, con cierta inclinación a la picaresca. Siempre quiso ganar cada partido y para hacerlo no dudaba en usar todas las artes de las que disponía. Protestaba, pegaba y discutía con los rivales con demasiada frecuencia. Situaba a los árbitros en el terreno de la indecisión y al final siempre se posicionaban en su contra. La directiva del Celta empezó a mostrar dudas acerca del futuro de Iago, no por su talento, que estaba fuera de toda duda, sino por su temperamento. Cuando era juvenil fue cedido al Rápido de Bouzas sin saber si iba a volver al club de su vida. Firmó una gran temporada en División de Honor Juvenil y marcó un gol en el partido ante el Celta. Lo celebró con cierto rencor y acabó expulsado por regalar cortes de mangas al árbitro y a sus rivales. En el camino hacia el vestuario, Aspas discutió con alguno de los padres de los que habían sido sus compañeros. Pese a las muestras de indisciplina, esa actuación convenció al Celta de que tenía que repescar a un futbolista especial, ambicioso e incorregible.

Cuando Iago Aspas debutó en el primer equipo, el Celta estaba en un momento delicado. Jugaba en Segunda División y una mala temporada le había llevado a los puestos de descenso a Segunda B. La entidad estaba en plena ley concursal y su supervivencia peligraba si el equipo perdía la categoría. En el segundo partido de Aspas, el Celta se medía al Alavés en la penúltima jornada, que también estaba intentando evitar el descenso. Iago Aspas vio la primera mitad desde el banquillo y Eusebio Sacristán le dio entrada alrededor del minuto 60. Tras fallar la primera ocasión, Aspas marcó el primer gol de su equipo en una jugada personal. En la celebración de su primer gol con el Celta mostró su forma de vivir el fútbol: con pasión, ambición y alegría. Corrió desbocado hacia el córner, se quitó la camiseta (en un gesto que recordó al del gol del pasado domingo ante el Español) y jugueteó con un micrófono de ambiente. Sin embargo, pocos minutos más tarde llegó el empate del Alavés. Y cuando parecía que el Celta de Vigo se jugaría la permanencia en el último partido, Aspas recogió un rechace al borde del área pequeña y disparó en boca de gol. Su remate acabó en las redes de Bernardo, el portero del Alavés, y Aspas selló la permanencia del Celta de Vigo en la categoría de plata.

multimedia.faro de vigo

En las siguientes temporadas Iago Aspas se fue consolidando en el equipo. Era el favorito de la afición y la referencia en el área. El de Moaña supo corregir su indisciplina y Eusebio sólo le relegaba al banquillo si veía que se arriesgaba a una expulsión. Posteriormente la llegada de Paco Herrera tuvo una incidencia directa en su rendimiento. El equipo consiguió el ascenso y Aspas fue designado mejor futbolista de la temporada en Segunda División. Herrera supo cuidar al delantero y retrató la particular visión del futbolista de Moaña: “Iago Aspas no está en la tierra, vive en una nube”. En Primera mostró que era capaz de desestabilizar a las mejores defensas y se convirtió en el símbolo del Celta. Sus buenas campañas en el club gallego le llevaron a probar fortuna en  la Premier. El Liverpool apostó por él con firmeza, pero Aspas no triunfó en Inglaterra. Pese a empezar bien la temporada, las lesiones y el retorno de Suárez le privaron de los minutos a los que aspiraba.

En las primeras semanas del verano, Monchi, el ilustre director deportivo del Sevilla, peinó el mercado y convenció a Aspas. Unai Emery apareció la semana siguiente en rueda de prensa visiblemente enfadado. El técnico comentó que ninguno de los refuerzos que habían llegado eran peticiones suyas. También llegó Banega, otro futbolista de talento sobre el que siempre se cierne la sospecha. Sus dotes técnicas no se ponen en entredicho, de lo que sí se duda es del afán competitivo del argentino, una de las señas de identidad de Aspas.

ESTADIO DEPORTIVO

Emery relegó a Iago Aspas al banquillo y solo le dio oportunidades en la Copa del Rey. En la competición copera, el de Moaña se destapó como el futbolista más importante del Sevilla, con 7 goles en las primeras eliminatorias. Era el máximo goleador del torneo, pero en las semifinales frente al Español perdió el poco protagonismo que Emery le había otorgado. En el encuentro de vuelta, cuando el Sevilla necesitaba remontar el 3-1 de la ida, Iago Aspas no participó y el Sevilla se quedó fuera de la eliminatoria. Cuando Emery ejecutó los tres cambios, Aspas abandonó la zona de calentamiento con un enfado evidente, que cristalizó al llegar al banquillo: una cámara le cazó quejándose de que Emery siempre hacía “los mismos putos cambios”. Una frase que no había tenido reparos en decirle a su técnico el día que no se vistió ante su querido Celta. El pasado domingo, en la revancha ante el Español, Aspas fue titular por primera vez en la competición liguera. Mostró su talento y el carácter competitivo que siempre tuvo. Fabricó el primer gol sevillista, que culminó Gameiro, y no dejó de intentarlo durante todo el partido. Tuvo alguna ocasión clara y cuando parecía que los dos equipos firmarían el empate, Aspas recibió un servicio del colombiano Bacca. El de Moaña se giró sobre sí mismo y ajustó su disparo de zurda para firmar el gol de la victoria. Lo celebró como una liberación, se contagió de la emoción del momento (se quitó de nuevo la camiseta, como suele hacer cuando marca un gol importante) y se ganó el aplauso de la grada.

Iago Aspas es de esos jugadores que parece estar hecho de otra pasta. Vive el fútbol con la intensidad de quien quiere ser siempre protagonista. Es un futbolista valiente y atrevido, que no rehúye la disputa ni baja los brazos cuando no está acertado. No se esconde ni en el campo ni ante las cámaras. Por eso a nadie le sorprendió sus declaraciones mediada la temporada: “Yo vine aquí para jugar, no para estar en el banquillo. Es muy difícil demostrar tu capacidad en 20 minutos”. Pese a que Aspas es rebelde y temperamental, Emery parece haberle perdonado sus desplantes públicos, dando valor a su juego. El de Moaña no sólo basa su fútbol en el talento, sino que tiene también el don del delantero, esa virtud que le permite saborear la miel del gol. Aspas vive al límite del fuera de juego, se pelea con los centrales, se posiciona en el lugar oportuno y sigue la jugada hasta el final.

aspas espn

El domingo pasado, tras celebrar la victoria sevillista ante el Español, Aspas apareció ante los medios. Con la gracia que le da su cerrado acento gallego, afirmó: “Ya pedí disculpas por si pude ofender a alguien. Siempre viví el fútbol de esta manera. He estado en el ostracismo (del banquillo) y hoy por fin pude jugar. El futbolista al final es egoísta y siempre quiere jugar”.

El Sevilla se enfrenta hoy al Real Madrid en un partido interesante, que va a medir las aspiraciones de los dos equipos. El Madrid busca ampliar la distancia con sus perseguidores y el Sevilla pretende asentarse en la “zona Champions”. La duda está en ver si Emery vuelve a contar con un futbolista distinto, que posee el código genético de un diez y el alma de un delantero. Iago Aspas merece el protagonismo que conceden los focos del Bernabéu.

.

Foto 1: rtve. Foto 2: farodevigo. Foto 3: estadiodeportivo. Foto 4: espn.

.

Jorge Rodríguez Gascón.

Anuncios

Un pensamiento en “EL INDOMABLE IAGO ASPAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s