FRANCIA SE CITA CON LA GRANDEZA

deschamps

Francia venció con claridad en Salvador de Bahía ante Suiza, en un choque tan entretenido como desigual. La selección de Didier Deschamps es un equipo con ambición, compuesta por jóvenes de calidad que quieren mirar de igual a igual a las candidatas. Francia, en su inicio de competición, se ha puesto al nivel de las más grandes, con el beneficio o la desventaja (según se mire) de que todavía no se ha enfrentado a rivales de entidad.

La Francia de Deschamps tiene muy presente el ridículo de la Francia de Domenech en el pasado Mundial (*). No se olvida tampoco de las dificultades que han pasado hasta llegar a Brasil y el equipo tiene la viva intención de no desperdiciar la ocasión. A partir de ahí, de esas ansias de victoria, de su intensidad y de unas espléndidas condiciones se ha forjado un equipo poderoso.

El choque ante Suiza tenía cierto peligro, Francia había visto como Italia caía apenas unas horas antes contra Costa Rica y se convenció de que a ellos no les pasaría lo mismo. Se convenció el equipo y se encargó Benzema. Francia fue un ciclón liderado por el delantero madridista, quien luce más si siente que su equipo le necesita. Y en la selección Karim es imprescindible: es el principio y el fin del juego ofensivo. Benzema es uno de los delanteros más completos del mundo: sabe jugar en corto, es rápido al espacio, hábil en pocos metros, tiene un gran disparo y sabe descifrar los huecos que dejan las defensas rivales. Y ha aprendido una valiosa lección de su gran ídolo Ronaldo Nazario Da Lima: los Mundiales son el mayor escaparate posible para los grandes jugadores. Y por eso Benzema tiene ahora más hambre que nunca.

KARIM

Lo mostró pronto el jugador del Real Madrid con un disparo que buscaba la escuadra de los suizos y se fue fuera por poco. Y a continuación llegó el gol de Olivier Giroud, un delantero corpulento que estrenó sociedad con Benzema. El jugador del Arsenal comparte con el del Real Madrid el gusto por la sutileza. Tras el gol nada pudo parar a los bleus. El segundo llegó casi de la mano del primero. Benzema ondeó el horizonte y encontró a Matuidi en pleno vuelo. El medio francés vio libre el palo corto y ejecutó, con un disparo raso, a Benaglio. Francia sustentaba su juego en rápidas y precisas combinaciones cuando el rival le esperaba y aprovechó la velocidad de su plantilla cuando se abrían los espacios. Fue tan holgada en el partido que poco importó que su máxima estrella se cegara ante el punto fatídico y fallara un penalti.

La Suiza de Omar Hitzfeld veía impotente como su rival le avasallaba y solo encontró alguna opción aprovechando el culebreo de Shaqiri. Aún así no se refugió en la trinchera y optó por morir matando. Francia disfrutó entonces de muchos espacios a la espalda de la defensa suiza y explotó la velocidad de una media poderosa y de una delantera letal. Matuidi y Sissoko, muy importantes para el juego francés, son dos lebreles que custodian el criterio de Cabaye y Valbuena y que saben llegar a posiciones de disparo.

Francia se desató en transiciones rápidas y llegó el tercer gol. Varane lanzó a Giroud tras un córner en contra de Francia. El delantero corrió y corrió, apuró la línea de fondo y vio el carrerón de Valbuena; Giroud asistió de manera milimétrica al pequeño interior y Valbuena completó una contra perfecta con el 3-0.

valbuena

En la segunda parte Francia mantuvo intacta su energía. Incluso dio la sensación de que los 5 goles que hizo eran pocos dada la codicia de sus jugadores.

Benzema, espoleado por su penalti fallado, no cejó en su empeño de buscar el gol. Y lo consiguió tras un fantástico pase de exterior de Pogba, otro futbolista que tiene condiciones para ser protagonista en cualquier escenario. Al gol de Karim se sumó el de Sissoko, que completó un partido redondo de la media francesa.

En el arreón final Suiza mostró que es un equipo valiente y con orgullo. Redujo la distancia con goles de Dzemaili y Xhaka, dos rebeldes que se negaron a arrodillarse ante la exhibición de los franceses.

El partido llegó a su fin y Francia ratificó su candidatura. Deschamps ha formado un equipo joven que posee muchos recursos y variantes: tiene muchos jugadores de segunda línea que llegan a posiciones de remate, sabe manejarse en pequeños espacios ante defensas cerradas y disfruta cuando las defensas rivales le conceden metros. Francia tiene una plantilla enérgica, con poderío y clase, con un buen sentido del juego. Con un gran portero como Lloris, con dos centrales de gran proyección, como Shako y Varane, con el oficio de Evra en el lateral izquierdo y el despliegue de Debuchy en el derecho, con la distribución de Cabaye, el poderío de Pogba, Matuidi o Sissoko, el atrevimiento de Valbuena y Griezmann, el remate de Giroud y el exquisito talento de Benzema.

Francia mostró en Sao Paulo que tiene mimbres de campeón, posee la insolencia de los jóvenes y el talento de los más grandes.

 

Por Jorge Rodríguez Gascón.

 

(*) En la selección de Deschamps ya nadie se acuerda de la polémica: en el Mundial de Sudáfrica protagonizaron un vergonzoso motín, cuando estaban a las órdenes de Domenech. Ya en pleno cambio generacional, con Deschamps al frente, Benzema fue pitado por su propia afición cuando atravesaba una sequía goleadora o Nasri fue excluido de la lista en una decisión controvertida. Tampoco la lesión de Ribery ha perjudicado a un equipo que cuenta sus partidos por victorias. Es más, la ausencia de estrellas de un carácter peculiar como Nasri o Ribery, han permitido que veamos la mejor versión de Benzema.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s