CHILE TUMBA A ESPAÑA EN MARACANÁ

ESPAÑA 0-2 CHILE

gol chile

España vio como su reinado se acababa en el césped de Maracaná, ante la mirada del mundo. Chile, su contrincante, es un equipo veloz, trabajador y comprometido. Una selección al alza que empezó el mundial reivindicando el color de su camiseta y acabó asestando el golpe definitivo a la otra Roja.

El equipo de Del Bosque llegaba con la obligación de ganar al partido y aún así no emprendió grandes cambios en su alineación. Confió en los desmarques de Diego Costa, al que parece que las lesiones musculares le han restado velocidad; en la calidad de la sociedad que forman Silva e Iniesta, empequeñecidos ante el empuje chileno; en el equilibrio de Xabi Alonso y Busquets, faltos de frescura y de ritmo; y solucionando el declive de Xavi y Piqué con la entrada de Pedro y Javi Martínez. Aún así, pese a la falta de variantes, la afición española confiaba en un arrebato de grandeza de un equipo que lo ha conquistado todo, subido a las barbas de la excelencia. Pero Chile, con Sampaoli como digno heredero de Bielsa, le robó a España la identidad, impidiendo las asociaciones en corto.

El optimismo inicial de los españoles se vino al traste pronto, cuando a los 45 segundos Arturo Vidal mostró las vergüenzas de una defensa temblorosa. Chile entró en el partido como un vendaval y España se doblegó, aturdida desde el comienzo. Los hombres de Del Bosque volvieron a sufrir en las transiciones rápidas del rival, no dominaron el juego y perdieron balones desde el inicio. Parecían todavía afectados por el trauma de la derrota ante Holanda. (Y es que no era aventurado pensar que tras la humillante derrota frente a la orange se escondía la apatía de un equipo vulnerable, que ha perdido la tensión competitiva, y al que los rivales conocen de memoria). Pronto la selección se quedó sin recursos ante la presión chilena. Solo asomaba la cabeza cuando combinaba rápido y en pocos toques o cuando Iniesta y Silva conseguían salir de la presión, algo que ocurrió en pocas ocasiones. Y Chile seguía avisando, con las galopadas de Alexis Sánchez, el liderazgo de Arturo Vidal, el oportunismo de Vargas y el trabajo de una selección generosa en el esfuerzo. Y en el minuto veinte llegó el primer gol del equipo de Sampaoli. Una pérdida de Xabi Alonso originó una estampida chilena, Alexis asistió a Aranguiz en profundidad y este cedió desde el lateral del área para Vargas. El delantero del Valencia burló a Casillas y puso el 1-0. Otra vez más la defensa quedó en evidencia, volvió a llegar tarde a la disputa y España no se levantaría más. Lo intentó sin éxito, con más rabia que fútbol, en un disparo de Diego Costa y en una llegada de Xabi Alonso. El tolosarra seguía, al igual que Busquets y Javi Martínez torpe en la circulación y lento en cada choque.

casillas penca

Chile, por su parte, supo esperar su momento y en el minuto 43 Charles Aranguiz marcó el gol de la sentencia. Casillas alcanzó a despejar una falta de Alexis, pero no pudo hacer nada ante el rechace de Aranguiz, un llegador infatigable.

España se quedó sin reacción tras el segundo gol. Siguió intentándolo en pequeñas rabietas, pero parecían tener más peligro las contras chilenas que las avanzadillas de los españoles. La segunda parte fue un canto desesperado de la selección de Del Bosque, basado en la impotencia y la nostalgia de un equipo que ha perdido su corona. Por si no estuviera suficientemente tocada la selección, Diego Costa y Busquets fallaron dos goles cantados, que hubiesen metido a España en el partido.

Group B - Spain vs Chile

El partido acabó demasiado tarde y las ilusiones de la selección demasiado pronto. Cayó en primera fase, algo que ya le ha ocurrido a 5 campeonas. Lo que ocurre es que España probablemente ha dado peor imagen que cualquiera de las anteriores. Sobre todo, le ha faltado el hambre y la pasión por el juego de los aspirantes. Muchos de sus pilares fundamentales han llegado en el declive de sus carreras o en un mal momento de forma y, además, ha sido un equipo frágil ante las pequeñas adversidades y ante las grandes tragedias.

España construyó sus triunfos basándose en un modelo de juego muy reconocible, pero a la vez muy exigente. El dominio de la posesión implica un gran trabajo en la recuperación, velocidad en la circulación, movilidad, juego en pocos toques y, por tanto, se necesita estar  muy bien físicamente. Y España ha llegado cansada a Brasil, sin ganas ni cuerpo para la victoria. También el hecho de ser un equipo admirado ha favorecido que los rivales desarrollen antídotos para vencer a La Roja. No es casualidad que los dos equipos que han derrotado a España en Brasil ya se enfrentaron a ellos en el Mundial de Sudáfrica.

españa chile

El Mundial ha dejado a la campeona en muy mal lugar y ha retratado a muchos de sus integrantes: Casillas comenzó alardeando de ser los máximos favoritos, en un claro signo de debilidad, y ha acabado el torneo agachando la cabeza. Ha perdido su etiqueta de “santo” para pasar a ser un portero en clara decadencia. Xavi Hernández ha ratificado las dudas mostradas en Barcelona, Xabi Alonso nunca ha estado tan lento, Busquets ha menguado en la sala de máquinas, Torres parece que juega a otro deporte, Piqué se vio desbordado ante Holanda y Ramos nunca había fallado tanto. Tampoco los teóricos sustentos de España han brillado: Iniesta ha llegado justo físicamente, Silva ha pecado de blando en ocasiones, Villa ni se ha vestido, Pedro no ha desbordado y Diego Costa ha elegido un mal momento para jugar con España.

La selección vio con tristeza como sus mejores días se apagaban. Ante una selección como la chilena, que tiene toda la vitalidad que le falta a España. La mejor generación del fútbol español decía adiós a la competición de manera prematura, aunque con justicia. España se quedó sin respuesta ante equipos con más ambición, que no permitieron que los de Del Bosque realizaran el juego que les ha encumbrado. La selección no deben renunciar al estilo, pero debe construir un equipo preparado para jugar de esta forma, un equipo fresco en el aspecto físico y mental.

En este momento la Federación España debe reflexionar y darle a esta generación el valor que se merece. Y ahora que tiene mucho tiempo por delante, debe afrontar un cambio generacional, para optar al título en próximas ediciones. Pues el recuerdo de los títulos no es un buen consuelo, sino una comparación desoladora. Y hay un difícil paso entre el éxito y la nostalgia.

 

 

Por Jorge Rodríguez Gascón.

 

(*) En un mal año para el juego asociativo que desarrollaba la selección, España se ha hundido como el Barcelona, incurriendo en sus mismos errores: les ha faltado velocidad en la circulación, verticalidad en el juego y solidez defensiva.  La de España y la del Barcelona son defensas vulnerables, que por el tipo de juego de su equipo deben defender a muchos metros de su portería, y sufren ante equipos atrevidos como Chile y veloces como Holanda.

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